EL FALSO MESÍAS DE LA GUERRA
Como alguien formado en teología sistemática, no me tomo a la ligera el uso de la Escritura, porque sé perfectamente lo fácil que es convertir un texto sagrado en arma política cuando se le arranca de su contexto, pero también sé que hay momentos históricos en los que ciertas palabras antiguas resuenan con una claridad incómoda, casi inquietante, como si hubieran sido escritas no hace siglos, sino para describir exactamente el tipo de liderazgo que estamos viendo hoy.