Trump, el Estafador en Jefe
Hay que decirlo sin rodeos: la filtración de información fiscal privada de Donald Trump estuvo mal. El IRS tenía la obligación de proteger esos datos, aunque se tratara del mismo hombre que ha hecho de la queja, la mentira y el berrinche un modelo de negocio. También creo que todo servidor público debería estar obligado a publicar sus reportes financieros. México lo hace con declaraciones patrimoniales y de intereses. Imperfecto, sí, porque la humanidad nunca pierde oportunidad de arruinar una buena idea, pero el principio es correcto: quien maneja poder público debe rendir cuentas.