ENTRE BALAS, PROPAGANDA… Y UNA HISTORIA QUE NO TERMINA DE CUADRAR
Hay momentos que deberían sentirse claros, casi inevitables en su gravedad, pero lo que pasó en el White House Correspondents’ Dinner terminó siendo todo lo contrario, una mezcla incómoda de violencia real, respuesta torpe y una narrativa que se construyó demasiado rápido para lo poco que realmente se entiende.