EL CHILE HABANERO: ¿EL PLAN EXPLOSIVO DE INVADIR A CUBA?
Cuando los archivos Epstein te ponen en el ojo del huracán, distraes a todo el mundo con un ataque billonario en Irán. Luego, cuando ese ataque te va de la patada —pese a los costos obscenos de sostener una guerra que sangra miles de millones diarios— necesitas algo nuevo, algo más grande, más ruidoso, más fácil de vender como espectáculo patriótico. Y ahí es donde entra Cuba, ese viejo fetiche geopolítico de Washington que nunca termina de desaparecer porque, para ciertos sectores, la Guerra Fría no es historia: es una adicción.