GUERRA, DÉFICIT Y EL IMPERIO DEL DESPILFARRO
En cuestión de semanas, Estados Unidos no solo volvió a asomarse peligrosamente al abismo de otra guerra en Medio Oriente, sino que decidió hacerlo con una ligereza fiscal que roza lo irresponsable, quemando recursos a un ritmo cercano a mil millones de dólares diarios, como si el presupuesto federal fuera una tarjeta corporativa sin límite y sin consecuencias.