AMÉRICA 2026: EL TREN DE LA LIBERTAD SE DESCARRILÓ
En 1976, Estados Unidos celebró sus 200 años. Mientras el país celebraba su bicentenario, yo era un joven ideólogo que creció casi venerando a Thomas Paine, George Washington, Benjamin Franklin y Thomas Jefferson. Tanto así que recuerdo pedirle a mi madre que me vistiera con trajes de época, que me consiguiera copias de la Constitución y de la Declaración de Independencia, y que me buscara libros sobre la historia de Estados Unidos. Nada mal para un niño de seis años, ¿verdad? Yo era la viva imagen del “patriota americano”. Me sentía orgulloso de mi linaje, uno de mis antepasados llegó en el Mayflower, era tonelero, y algunos de mis antepasados incluso pelearon del lado de los colonos como mercenarios alemanes. Pero bueno, seguían siendo “patriotas”, ¿no? También defendía firmemente la idea de que Estados Unidos había sido establecido por Dios como una “Ciudad sobre la Colina”, una frase usada por John Winthrop, líder puritano, en un sermón de 1630 citando Mateo 5:14, donde Jesús dice: “Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder”. Pésima exégesis bíblica, pero bueno, era parte de la mitología que me enseñaban en la escuela.